El pasado sábado 5 de septiembre, nuestra comunidad parroquia vivió una jornada de profunda alegría y renovación espiritual. En una solemne ceremonia celebrada en la Parroquia San Juan de Ávila, 14 miembros de nuestra comunidad se consagraron como Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, combinando la renovación de quienes ya venían sirviendo con la llegada de nuevos rostros a este ministerio.
Este acontecimiento no fue un hecho aislado; reunió a más de 100 ministros provenientes de diversas parroquias del arciprestazgo 7.4, evidenciando el dinamismo y la vitalidad de nuestra Iglesia. La eucaristía estuvo presidida por Monseñor Rafael de Brigard, Vicario Episcopal, y contó con la compañía cercana de nuestro párroco.

El llamado al servicio: Alegría, paz y fe
Durante la homilía, Monseñor Rafael de Brigard dirigió un mensaje directo a los ministros consagrados. Los invitó a que su servicio no sea una simple tarea mecánica, sino que lleve alegría, paz y esperanza a cada enfermo o persona mayor que visitan. Asimismo, recordó que este ministerio es, ante todo, un camino de conversión personal, un servicio que debe hacerlos crecer profundamente en su propia fe.


