“Tu generosidad puede convertirse en esperanza. Un pequeño gesto de amor puede llevar alimento, consuelo y una mano amiga a nuestros hermanos venezolanos.”
Celebramos con alegría el regalo inmenso de la Eucaristía, donde Jesús permanece entre nosotros como Pan de Vida y alimento para nuestro caminar.
María, Madre nuestra, guía nuestros pasos hacia tu Hijo y acompaña a nuestra comunidad en este mes de gracia.