Qué agradable despertar, Señor, y sentir la brisa mañanera que nos anuncia un día dedicado a ti. Gracias por este descanso de nuestro prolongado fin de semana para pedirte Señor que ojalá lo podamos compartir como verdadera familia, viviendo unidos y en armonía, pero ante todo en tu grata compañía. Nuestro camino ha sido provechoso, tanto en actividades en los que hemos procurado hacer el bien hacia los demás viviendo en amor y servicio desinteresado.
Ahora, Señor, nos colocamos en tus manos y te pedimos que tu Espíritu nos ilumine para comprender tu palabra y cuál es el cumplimiento de tu santa voluntad y cómo lo hemos de realizar. Hoy san Pablo nos regala otra lección de verdadera confianza y fe en tu palabra porque hoy nos invita a saber vivir según tú querer y el del Padre celestial: «sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy entrenado para todo: a la hartura y al hambre, a la abundancia y a la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta». Qué hermosas palabras las que nos da el apóstol para saber que, al confiar en ti y comprender la riqueza que llevamos en el corazón, todo lo llevamos adelante; cuando tenemos salud, cuando tenemos una familia y todo lo necesario para vivir una vida en humildad y sencillez, sabiendo que el tesoro más grande está en nuestro corazón, porque tú habitas en él.
Ayúdanos, Señor, a comprender por encima de todo que tú eres lo primero en nuestras vidas y que estas invitaciones como tú las haces en este día no es para presentarte excusas sino una disponibilidad completa, y lo más importante es que estemos vestidos para toda ocasión, especialmente cuando tú nos llamas a la fiesta de la vida. Nuestro traje es el de la humildad, la sencillez, La fraternidad y la solidaridad, así podremos entrar al banquete al que nos estás invitando. Te damos gracias, Señor, por este día de descanso.
Ahora concluimos nuestra reflexión con esas preguntas: ¿Qué lugar ocupa Dios en mi vida? ¿Cómo estoy respondiendo a la invitación que me haces? ¿Qué excusas, «negocios» o preocupaciones cotidianas me hacen rechazar o posponer hoy tu invitación? ¿Cómo acojo tu gracia?
Feliz y descansado domingo.
PALABRA DEL PAPA
El Papa León XIV dijo que «incluso quienes no han recibido todavía el Evangelio están, de alguna manera, orientados al pueblo de Dios y la Iglesia, cooperando a la misión de Cristo, está llamada a difundir el Evangelio en todas partes y a todos, para que cada uno pueda entrar en contacto con Cristo». (Roma 11 de marzo 2026)
A Jesús no le estorba nadie y menos los pobres que andan por las veredas del mundo con ropas viejas y sandalias cubiertas del polvo de los caminos.
